Iba caminando por un hotel, más bien un gran complejo hotelero, a medida que caminaba veía que detrás de mi iban caminando personas cercanas y queridas, también se iba sumando muchos perros, perros lindos y cariñosos, fue un recorrido muy alegre, porque tenía que hacer muchas cosas de trabajo pero era acompañada por mis seres queridos y estos hermosos perros, era tan curioso sentirme escoltada y había tanta armonía que se iban sumando nuevas personas que se hacían amigos y más perros, al punto que al llegar a un ascensor al que tenía que entrar había tanta gente y estos bellos perros en manada que volteé y todos nos mirábamos curiosamente riéndonos y pensando que obviamente no todos podrían entrar al ascensor y acompañarme.
miércoles, 14 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario