Había llegado a aquella gran feria para encontrarme con ese chico que hace mucho mucho no veía, en el sueño recordaba acuerdos implícitos sobre ese encuentro, aún así el escenario parecía ser distinto, dos habitaciones separadas, en dos zonas completamente distantes... la mía era la 199... y aún no sabía cual era la de él. Busqué por todo ese gran lugar lleno de gente, por donde creía que podía estar, o que podía esperarme, pero no, nunca lo hallé.
En cambio bajé unas escaleras luego de una propuesta un tanto indecente de una rubia de unos cuarenta años.... propuesta que no me molesto. Fui hacia mi habitación y la encontré habitada, con cinco uruguayos bastante divertidos, aún pensaba en el chico al que fui a encontrar y no encontré.
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En cambio bajé unas escaleras luego de una propuesta un tanto indecente de una rubia de unos cuarenta años.... propuesta que no me molesto. Fui hacia mi habitación y la encontré habitada, con cinco uruguayos bastante divertidos, aún pensaba en el chico al que fui a encontrar y no encontré.
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